CARTA PASTORAL IGLESIAS HISTÓRICAS DE EL SALVADOR

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 LA PAZ DEL RESUCITADO SEA CON NOSOTROS Y NOSOTRAS.

Carta Pastoral, Iglesias Históricas de El Salvador, abril 2020.

 

Por medio de un solo hombre entró el pecado al mundo,

y trajo consigo la muerte, y la muerte pasó a todos,

porque todos pecaron”. Romanos: 5:12.

 

El Foro Ecuménico de las Iglesias Históricas de El Salvador: Iglesia Episcopal Anglicana, Iglesia Reformada Calvinista, Iglesia Bautista Emmanuel, Iglesia Luterana Salvadoreña, al encontrarnos en el 2020, Año del Señor, tiempo que se expresa por la alegría de la resurrección de Jesús de quien compartimos el mensaje de esperanza frente el clamor del mundo que vive la pandemia del dolor y muerte por el Covid-19, expresamos:

 

·         Desde Jesús el Resucitado, que nos trae el mensaje de la paz, nuestro reconocimiento y gratitud a los y las profesionales de la salud, personal administrativo y equipos que están en primera línea, al frente de la gran batalla contra el Covid-19 en el país y el mundo, quienes arriesgan todo, hasta la vida, para garantizar la salud. En el nombre de Dios, mil gracias: “De cierto os digo, que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mi lo hicisteis” Mateo 25:40

 

·         Nuestra solidaridad cristiana con las familias que han perdido a sus seres queridos por esta misma causa y que incluso, no lograron hacer sus ceremonias fúnebres como la dicta la fe cristiana. De igual forma, nos solidarizamos con el pueblo migrante, que sobreviven a la pandemia en el camino, en los centros de los cuales muchos no cumplen con las normas humanitarias de seguridad-salud; también, por aquellos hombres y mujeres, niños, niñas, retornados y retornadas, deportados-deportadas que en su propia patria no reciben la atención igualitaria.

 

·         Nos preocupa de sobremanera, la confrontación entre los poderes del Estado: (ejecutivo, legislativo y judicial), en el manejo de esta crisis; tal actitud, es una mala imagen ante el mundo y una expresión de inmadurez democrática. Les recordamos que nada en lo absoluto está por encima de la vida y la creación de Dios, por lo que deben trazar objetivos comunes.

 

·         No puede, ni debe haber manejo de crisis por encima del absoluto respeto a los derechos humanos, sobre todo, de la población más vulnerable, que requiere de auxilio del Estado, para sostener el encierro prolongado y la falta de condiciones reales, llámese éstas, salud, alimentación, higiene, información real, e incluso la atención oportuna a casos de violencia contra las mujeres, pues cifras oficiales señalan que el encierro significa en muchos casos convivir con el agresor.

 

·         Es urgente priorizar  las demandas de la población como: La aprobación de la Ley General de Aguas, con enfoque de Derechos, el establecimiento de un Programa Nacional Seguridad y Soberanía Alimentaria, la Reforma a la Ley de Pensiones, entre otras.

 

·         Debe cumplirse el Estado de Derecho, las instituciones deben garantizar estabilidad en todos los sentidos y cumplir sus roles: No puede haber despidos, incumplimientos salariales ni otras medidas arbitrarias que afecten a la población. Urgimos a la Dirección de Protección al Consumidor, sancione a los responsables por el alza en los productos de la canasta básica que se registra.

 

Cuando se logre superar la pandemia y el encierro, el mundo no será el mismo, cambiemos de estilo de vida.  Dios siempre tiene una promesa de vida, pero no basada en la acumulación, la explotación y el despilfarro, sino en la mayordomía justa y equitativa

 

En este sentido, en el nombre de Dios, pedimos:  

1. A las instancias del Estado, partidos políticos, alcaldías, Protección Civil, y demás autoridades del país, trabajar de manera unida y coordinada para garantizar una gestión efectiva e integral de la crisis y evitar pérdida de tiempo y recursos.

2.  A las instancias de Derechos Humanos, a monitorear, denunciar y proceder a la defensa de los derechos de la población, principalmente, sectores más vulnerables.

3. Abogamos ante las instancias responsables por la atención especial de nuestros hermanos y hermanas migrantes detenidos por las autoridades de migración de los Estados Unidos de Norte América, por los y las deportados y retornados para que reciban trato digno e integral.

 

4. A la población en general, a acatar las disposiciones de Quédate en Casa para evitar más contagios y muertes.

 

Por nuestra parte como Iglesias Históricas de El Salvador, ofrecemos nuestra solidaridad nacional e internacional, acatamos las disposiciones de encierro activo, vigilante, crítico, pastoral y nos declaramos en oración permanente a fin de ayudar en todas las posibilidades que estén a nuestro alcance.

 

“En medio de todos nuestros

 problemas estamos seguros, de que Jesucristo,

quien nos amó, nos dará victoria total”. Romanos:  8: 37