CARTA PASTORAL DE LA MESA DE LAS IGLESIAS, FORO ECUMÉNICO DE EL SALVADOR CARTA PASTORAL

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LEA ACA: La Carta Pastoral elebaorada en razón de la participación de La Mesa de las Iglesias y del Foro Ecuménico en el Segundo Congreso del Movimiento Social, realizado en San Salvador.-

MESA DE LAS IGLESIAS, FORO ECUMÉNICO DE EL SALVADOR

CARTA PASTORAL

 

·         Reunidos y reunidas este 21 de septiembre referentes de las Iglesias Bautista Emmanuel, Episcopal Anglicana, Luterana, Ortodoxa, Católica, Reformada Calvinista, Movimientos de base: Vicaria Rutilio Grande, Comité Monseñor Romero, Equipo de Servicio a Comunidades de Base, SERCOBA, Justicia Paz e Integridad de la Creación, JPIC, Tutela Legal del Arzobispado, Comunidades Eclesiales de Base de Zacamil, entre otros y otras convocados y convocadas por el Espíritu Santo para reflexionar ante el Kairós de Dios con su pueblo, discernir los signos de los tiempos y convertirlos en acciones de justicia y paz

 

CONSIDERANDO:

·         Que las Iglesias somos llamadas y enviadas a ser Sal y Luz del Mundo (Mateo 5:13-16), a realizar procesos de acompañamiento integral con atención especial a los más necesitados y necesitadas a levantar la voz frente a cualquier flagelo que amenace la vida y la creación de Dios, a vigilar con ojos críticos el actuar de los y las que ostentan el poder y a anunciar el año favorable del Señor que implica la liberación conjunta y plena de su pueblo.

 

·         Que somos parte del pueblo golpeado por la violencia en todas sus expresiones y que vivimos a diario el flagelo de la criminalidad que desplaza, mata y expulsa a la gente al “Sueño Americano”, ante la complicidad del Estado, sordo, mudo, que no busca soluciones, sino, lucro y ganancias. Los pobre-dólares llevan comida a la mesa, la desintegración familiar lleva a nuestros hijos e hijas a las pandillas, las cárceles o a la tumba.

 

·         Se les roba a los pensionados, se esclaviza en las maquilas, (call centers…), se abandona a los ancianos y ancianas, se expulsa a la juventud, se violentan los derechos humanos, se criminaliza, persigue y mata a los defensores de la Casa Común, se estigmatiza la diversidad sexual y aun así, El Salvador es nombrado “país seguro”. ¿Nos preguntamos “Seguro” de qué?

 

·         Escucharnos fue una oportunidad ecuménica de gestos concretos, maravillosa única para mirarnos con toda franqueza, trazar caminos mutuos y reconocer la inmensa necesidad de unir e ir frente a los escenarios como un solo cuerpo de Dios: Justicia climática, soberanía alimentaria, seguridad, militarización, agua, desmilitarización, diversidad sexual, migración y nuevas tecnologías, entre otros.

Nos llamó también, a generar un planteamiento frente a este Congreso Nacional de Referentes del Movimiento Social, a quienes saludamos y expresamos:

 

1.       Que las Iglesias no somos ajenas al dolor y a las luchas que se libran en los territorios por la defensa integral de la Casa Común, más bien oramos y accionamos para que el poder de Dios nos ayude a cambiar de raíz estos modelos injustos de muerte y exclusión.

 

2.       Urgimos al movimiento social se unifique bajo prioridades de nación y levanten banderas de lucha comunes, bajo planteamiento estratégico de liberación mutua.

 

3.      Urgimos al Estado frenar el robo y saqueo que empresas y corporaciones como las AFP, las maquilas y otras, hacen con el dinero del pueblo.

 

4.      Debe frenarse la militarización cualquiera que se sea su intensión o pretexto, no se puede permitir que vuelvan los oscuros gobiernos militares.

 

5.      Alertamos sobre las bondades y los riesgos del uso y manejo de las nuevas tecnologías y modas, si bien sirven para comunicarse, pero también matan el interés por la investigación, la razón, la palabra, las luchas y crean la una cultura de inmediatismo. De igual forma, las modas, crean escenarios para que el mundo funcione al revés, es decir, se robe, se mate, se saquee, se elimine, y se limpie con espejismos y selfis.

 

No dudamos que la intensión de este Encuentro es sana por eso abrimos nuestro corazones y mentes en Cristo Jesús. Amén.

 

 

San Salvador, 11 y 12 de octubre de 2019